Nepal ha comenzado a despedirse de las víctimas de la reciente catástrofe natural. En Katmandú, familiares se reúnen en un crematorio tradicional para honrar a sus seres queridos. El dolor es palpable; la viuda de Niraj Bhandari, de 32 años, se desmaya de la desesperación al despedirse. Sus parientes la socorren en medio del conmovedor escenario. Las cremasiones, una práctica ancestral en Nepal, continúan mientras el país lamenta sus pérdidas. La escena refleja el profundo impacto de las inundaciones en la población local y el inicio del proceso de duelo. La tragedia ha dejado una huella imborrable en la comunidad.