Tres residentes de Nepal comparten sus experiencias tras el catastrófico desprendimiento de un glaciar que desencadenó una repentina e intensa inundación. Los sobrevivientes describen haber escuchado un fuerte rugido antes de que la ola de agua y escombros se acercara rápidamente, destruyendo todo a su paso. La inundación arrasó con hogares, infraestructura y medios de vida, dejando a las comunidades afectadas en una situación desesperada. Los relatos destacan la velocidad y la magnitud de la catástrofe, así como la sensación de indefensión ante la fuerza de la naturaleza. Las víctimas relatan la pérdida total de sus posesiones y el trauma de presenciar la destrucción. La situación exige una respuesta humanitaria urgente para atender las necesidades básicas de los damnificados y reconstruir las áreas afectadas.