Un estudio realizado entre 584 niños alojados en centros de retención en Katmandú, Nuwakot y Rasuwa revela una tragedia conmovedora. El estudio determinó que 41 niños habían perdido a ambos padres debido a las inundaciones del río Bhotekoshi. Además, 161 niños habían quedado sin su padre y otras 67 sin su madre. La situación expone una profunda vulnerabilidad para estos menores afectados por el desastre natural. Los centros de retención ofrecen apoyo temporal mientras se buscan soluciones a largo plazo para su bienestar y seguridad. Esta cifra alarmante subraya la necesidad urgente de asistencia psicosocial y económica para las familias afectadas en Nepal. El estudio resalta la importancia de la respuesta humanitaria integral para mitigar el impacto de las inundaciones en la infancia.