Un médico especializado en desastres describe la reciente ola de inundaciones en Nepal como una situación de “casi imposible de sobrevivir”. Las inundaciones, causadas por lluvias torrenciales, han devastado comunidades enteras y dejado a miles de personas desplazadas. El médico enfatiza la magnitud de la catástrofe y la dificultad de acceder a las zonas afectadas para brindar ayuda. La infraestructura ha sido gravemente dañada, complicando los esfuerzos de rescate y la distribución de suministros esenciales. Las autoridades nepalesas están trabajando en la coordinación de la ayuda humanitaria, pero la escala del desastre exige una respuesta internacional urgente. Se teme que el número de víctimas mortales aumente a medida que los equipos de rescate alcanzan áreas más remotas. La situación es crítica y la población afectada necesita urgentemente alimentos, agua potable y refugio.