Las inundaciones y deslizamientos de tierra en Nepal han cobrado la vida de al menos 781 personas, según las autoridades de gestión de desastres. Más de 2.500 personas permanecen desaparecidas, elevando la preocupación por el número final de víctimas. Las fuertes lluvias monzónicas, que han azotado el país durante la última semana, son la principal causa de esta crisis humanitaria. Las zonas más afectadas incluyen las regiones del sur y el oeste de Nepal, con ríos desbordados y aldeas enteras aisladas. Los equipos de rescate continúan buscando supervivientes, pero las condiciones meteorológicas adversas dificultan las operaciones. El gobierno nepalí ha solicitado ayuda internacional para hacer frente a esta emergencia y proporcionar asistencia a los afectados. Se teme que el número de muertos y desaparecidos siga aumentando a medida que se accede a zonas más remotas.