Las autoridades nepalesas han confirmado que el número de fallecidos a causa de las recientes inundaciones y deslizamientos de tierra ha ascendido a 359 personas. La situación es crítica, con más de 900 individuos reportados como desaparecidos. Las lluvias torrenciales de las últimas semanas han provocado el desbordamiento de ríos y el colapso de terrenos, afectando severamente a diversas regiones del país. Los equipos de rescate continúan trabajando arduamente en la búsqueda de sobrevivientes, enfrentando condiciones climáticas adversas y dificultades de acceso a las zonas afectadas. Se teme que el número de víctimas siga aumentando a medida que se intensifican las labores de búsqueda y se llega a áreas más remotas. El gobierno de Nepal ha solicitado asistencia internacional para hacer frente a esta grave emergencia humanitaria.