Las operaciones de rescate en Nepal continúan a contrarreloj, dos días después de las devastadoras inundaciones que asolaron el país. El número de muertos ha ascendido a 579, mientras que 1.924 personas permanecen desaparecidas, según las últimas cifras. Las autoridades se enfrentan a la difícil tarea de alcanzar a las víctimas en áreas remotas afectadas por las inundaciones y deslizamientos de tierra. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado una ayuda de emergencia de 2 millones de euros para apoyar los esfuerzos de rescate y recuperación. Esta ayuda se destinará a proporcionar asistencia humanitaria a las poblaciones afectadas y a ayudar a restablecer las infraestructuras básicas. La situación humanitaria es crítica y se teme que el número de víctimas aumente a medida que avanzan las labores de búsqueda.