Las devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra que azotaron la frontera entre Nepal y el Tíbet han causado la muerte de al menos 623 personas, según informó la policía nepalí. Hasta el momento, se han confirmado 616 fallecidos en Nepal y siete en China. La catástrofe ocurrió el miércoles, desencadenando una ola destructiva que afectó gravemente a la región. Miles de personas permanecen desaparecidas, incluyendo a varios cientos de turistas que se encontraban en la zona. Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y rescate, enfrentando dificultades debido a la magnitud de la tragedia y la inaccesibilidad de algunas áreas. Se teme que el número de víctimas pueda aumentar a medida que avancen las operaciones de rescate y se obtenga más información sobre el alcance total de los daños.