Las operaciones de rescate en Nepal continúan tras los devastadores deslizamientos de tierra e inundaciones que han dejado al menos 626 muertos y cerca de 3,000 desaparecidos. La búsqueda de supervivientes se ha visto gravemente obstaculizada por las condiciones climáticas adversas. Los helicópteros, cruciales para acceder a las zonas afectadas, permanecieron inoperativos durante la mañana debido al mal tiempo. La reanudación de los vuelos fue limitada a partir de mediodía, dificultando el alcance a las áreas más remotas y aisladas. Las autoridades temen que el número de víctimas aumente significativamente en los próximos días. El portavoz militar, Raja Ram Basnet, confirmó las dificultades en el despliegue de recursos aéreos, esenciales para la búsqueda entre el lodo y los escombros.