Graves inundaciones en Nepal, cerca de la frontera con China, han cobrado al menos 31 vidas y han provocado la desaparición de más de 350 turistas. El desastre natural fue desencadenado por un terremoto que a su vez generó un corrimiento de tierra masivo en una zona montañosa. Las autoridades nepalesas están trabajando arduamente en las operaciones de rescate y búsqueda, enfrentando dificultades debido a la geografía accidentada. Los equipos de rescate intentan llegar a las zonas afectadas para ayudar a los damnificados y localizar a los turistas desaparecidos. Se teme que el número de víctimas pueda aumentar a medida que avancen las tareas de rescate. Las autoridades han emitido advertencias a los residentes y turistas para que se mantengan alejados de las áreas de riesgo y tomen precauciones ante posibles réplicas.