Los esfuerzos de rescate continúan en Nepal tras una devastadora inundación que afectó a trabajadores de centrales hidroeléctricas. El número de fallecidos ha superado los 1.000, y se teme que aumente a medida que avanzan las labores de búsqueda. Un trabajador nepalí relató una experiencia aterradora, describiendo cómo el agua del río invadió un túnel, persiguiéndolo durante 20 minutos hasta que logró escapar. Las inundaciones y deslizamientos de tierra, causados por recientes lluvias torrenciales, han dificultado las operaciones de rescate. Las autoridades se enfrentan a desafíos logísticos para llegar a las zonas afectadas y brindar ayuda a las comunidades devastadas. Se espera que la situación humanitaria empeore a medida que se evalúan los daños totales. La búsqueda de supervivientes sigue siendo la prioridad.