Las inundaciones en Nepal han cobrado la vida de 939 personas, mientras que el número de desaparecidos ha disminuido a 3.925. Los equipos de rescate continúan trabajando arduamente en condiciones peligrosas, enfrentando la amenaza de nuevas crecidas de las aguas. A pesar de las dificultades, se intensifican los esfuerzos para encontrar posibles sobrevivientes atrapados en el lodo y los escombros. La situación sigue siendo crítica y exige una respuesta coordinada para atender a las víctimas y prevenir mayores desgracias. Las autoridades están evaluando los daños y coordinando la ayuda humanitaria para los afectados. El país se enfrenta a una ardua tarea de reconstrucción y recuperación tras esta devastadora catástrofe natural.