Las inundaciones repentinas del miércoles en Nepal han causado la muerte de al menos 469 personas, con cientos aún desaparecidas. Los ríos Bhotekoshi y Trishuli se desbordaron, arrastrando a personas y escombros río abajo. Equipos de búsqueda y rescate están trabajando en las regiones norte y central del país, enfrentando dificultades para acceder a las áreas afectadas. La operación de búsqueda se ha extendido a lo largo del curso de los ríos, a medida que los cuerpos son encontrados más abajo. Las autoridades temen que el número de víctimas aumente a medida que se recuperan más cuerpos y se localiza a los desaparecidos. La magnitud de la tragedia ha generado una crisis humanitaria, con miles de personas necesitadas de ayuda urgente.