Una devastadora inundación repentina en Nepal, provocada por el desprendimiento de un glaciar, ha cobrado la vida de al menos 165 personas. La tragedia ocurrió en una zona de senderismo popular, impactando fuertemente a peregrinos y turistas. Se estima que alrededor de 800 extranjeros se encontraban entre las víctimas, participando en una peregrinación. Las autoridades han desplegado equipos de rescate para buscar a casi 1500 personas desaparecidas. La magnitud de la inundación ha dificultado las operaciones de búsqueda y rescate, complicadas por el terreno montañoso. Se espera que el número de víctimas aumente a medida que avanzan las labores de búsqueda y se esclarecen las circunstancias del desprendimiento del glaciar. La región se encuentra en estado de alerta máxima.