Inundaciones repentinas causadas por una avalancha en el lado chino de la frontera han devastado Nepal, resultando en la muerte de al menos 157 personas. Cientos de personas, incluyendo turistas extranjeros, permanecen desaparecidas. El desastre, uno de los más mortales en décadas, fue desencadenado por una avalancha que generó una pared de agua que arrasó senderos de trekking y poblados a lo largo del río Bhotekoshi. La falta de advertencia sorprendió a los residentes y viajeros en la zona. Las autoridades están llevando a cabo operaciones de rescate intensivas, pero las condiciones dificultan el acceso a las áreas afectadas. Se teme que el número de víctimas aumente a medida que continúen las labores de búsqueda y rescate. La situación ha generado preocupación por la seguridad de los turistas en la región.