La magnitud de la devastación en Nepal se hace cada vez más evidente. Además de las numerosas víctimas mortales y heridos, viviendas, puentes y carreteras han sido arrastrados, sepultados bajo el lodo o inundados. Las imágenes muestran escenas de destrucción generalizada a raíz del desastre. En algunas áreas, la población local ha comenzado a regresar a sus hogares para evaluar los daños y tratar de rescatar lo que sea posible. La situación humanitaria es crítica, con necesidades urgentes de refugio, agua potable y alimentos. Las autoridades están trabajando para evaluar la totalidad de los daños y coordinar los esfuerzos de ayuda. La recuperación será un proceso largo y desafiante para el pueblo nepalí.