Un contratista en Nepal, Shailendra Raj Pyakurel, completó la construcción de un puente colgante de 268 metros sobre el río Trishuli en tan solo un mes. Esta obra fue crucial para restablecer la conexión entre comunidades que quedaron aisladas tras recientes inundaciones. Pyakurel utilizó fondos propios de la industria de la construcción, invirtiendo 17.5 millones de rupias nepalíes en el proyecto. Esta inversión es significativamente menor que la estimación inicial del gobierno para la misma infraestructura. El puente representa una solución rápida y efectiva para superar las dificultades de transporte causadas por los desastres naturales en la región. La iniciativa demuestra la capacidad de respuesta del sector privado ante emergencias en Nepal. La finalización de la obra ha permitido restaurar el acceso a servicios esenciales y reactivar la actividad económica en las áreas afectadas.