La frontera de Tatopani entre Nepal y China permanece cerrada tras semanas de deslizamientos de tierra, afectando gravemente el comercio bilateral. Tres deslizamientos activos han interrumpido las operaciones aduaneras y atrapado a cientos de contenedores. La situación ha provocado críticas hacia la respuesta del gobierno nepalí ante la crisis. Esta ruta es vital para el comercio entre ambos países, y su cierre genera incertidumbre económica. Las autoridades están evaluando los daños y buscando soluciones para restablecer la circulación, pero no hay un cronograma claro. La interrupción del flujo comercial impacta negativamente a los comerciantes y consumidores de ambos lados de la frontera. Se teme que la situación persista si no se toman medidas urgentes para estabilizar las laderas.