El lago de desprendimiento formado tras la masiva avalancha de hielo y roca en la frontera entre Nepal y China se ha vaciado casi por completo. China reportó que el flujo natural del agua ha reducido significativamente el volumen del lago en los últimos días. La avalancha, ocurrida la semana pasada, generó preocupación por el riesgo de inundaciones aguas abajo. Afortunadamente, el drenaje natural ha evitado una catástrofe mayor. Las autoridades chinas continúan monitoreando la situación para asegurar la estabilidad y evaluar posibles riesgos futuros. Este evento destaca la creciente vulnerabilidad de las regiones glaciares del Himalaya frente al cambio climático y la inestabilidad geológica. La comunidad internacional observa de cerca la evolución de la situación.