Las devastadoras inundaciones en el Himalaya han provocado una tragedia en Nepal, con un saldo de 903 fallecidos y más de 4,200 desaparecidos. Equipos de rescate, incluyendo militares, policías y voluntarios, trabajan intensamente en la búsqueda de supervivientes y en la entrega de ayuda a las zonas afectadas y aisladas. La magnitud de la catástrofe complica las operaciones de rescate y recuperación. Debido al avanzado estado de descomposición de muchos cadáveres, las autoridades nepalíes se han visto obligadas a iniciar enterramientos masivos de las víctimas que no pueden ser identificadas. La situación humanitaria es crítica y la identificación de los fallecidos representa un gran desafío. Se espera que el número de víctimas continúe aumentando a medida que avanzan las labores de búsqueda.