Las operaciones de rescate se intensificaron este jueves para localizar a más de 1300 personas desaparecidas, incluyendo a cientos de turistas extranjeros, tras las devastadoras inundaciones del miércoles. La tragedia ha dejado al menos 273 muertos en la frontera entre Nepal y el Tíbet, una región autónoma de China. Las lluvias torrenciales provocaron desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra, causando una destrucción generalizada. Las autoridades están luchando por llegar a las zonas más afectadas, complicadas por el difícil terreno montañoso. Se teme que el número de víctimas mortales aumente a medida que continúan las labores de búsqueda y rescate. La situación humanitaria es crítica y se requiere asistencia urgente para los damnificados.