Las inundaciones en Nepal y China han cobrado la vida de al menos 675 personas, según informaron las autoridades de gestión de desastres. La cifra de desaparecidos ha superado los 2,400, lo que sugiere que el número total de víctimas podría aumentar significativamente. Las lluvias torrenciales y los deslizamientos de tierra causados ​​por el monzón han devastado comunidades enteras, destruyendo hogares e infraestructura. Las operaciones de rescate continúan, pero se ven obstaculizadas por las malas condiciones climáticas y el difícil acceso a las zonas afectadas. Nepal es el país más afectado, reportando la mayoría de los fallecidos y desaparecidos. Ambos gobiernos han movilizado recursos para brindar asistencia a los damnificados y tratar de restablecer las conexiones. Se espera que las lluvias continúen en los próximos días, lo que podría agravar aún más la situación.