Un lago formado tras un desprendimiento de un glaciar en la frontera entre Nepal y China ha comenzado a desbordarse, generando una nueva alerta de inundación. Las autoridades chinas han interrumpido las labores de rescate en las zonas ya afectadas por el anterior flujo de agua. La televisión estatal CCTV advierte que esta nueva crecida podría impactar a áreas previamente dañadas. Nepal también ha confirmado el aumento del nivel de los ríos y ha suspendido las operaciones de rescate. La situación representa una amenaza significativa para las comunidades ribereñas en ambos países. Se teme que la inestabilidad del glaciar continúe generando riesgos similares en el futuro.