Un aspirante a médico en la India se quitó la vida, dejando una nota dirigida a su madre con un mensaje de disculpa. El joven se enfrentaba a la presión del exigente examen de admisión al National Eligibility cum Entrance Test (NEET), crucial para acceder a las facultades de medicina del país. Su muerte se produce después de que el examen se volviera a realizar el 23 de junio debido a irregularidades previas. Las autoridades han confirmado el suceso, generando debate sobre la presión académica y la salud mental de los estudiantes en India. Este caso se suma a otros incidentes similares relacionados con el NEET, poniendo de manifiesto la intensa competencia y el estrés asociado a este proceso de selección. La policía investiga las circunstancias del suceso y se ofrece apoyo a la familia. El incidente ha reavivado el debate sobre la necesidad de abordar la salud mental de los estudiantes y las presiones del sistema educativo.