En 1996, los hermanos Jan y František Nedvěd, figuras emblemáticas de la música folclórica y "trampská" checa, ofrecieron un concierto histórico en el estadio Strahov de Praga. El evento, celebrado el 21 de junio, atrajo a una multitud estimada entre 60.000 y 70.000 personas, convirtiéndose en el concierto de un solo artista checo más grande de la década de los noventa. La popularidad de los Nedvěd, reconocidos exponentes de su género, fue la clave para este impresionante logro. El concierto en Strahov, un estadio conmemorativo, se ha convertido en un hito en la historia de la música checa. El evento demostró el gran arraigo de la música folclórica y "trampská" en el público checo de la época. Se considera un momento culminante en la carrera de los hermanos Nedvěd.
