A pesar de las declaraciones optimistas del entrenador Dick Schreuder y del veterano Bryan Linssen sobre el partido de vuelta contra el FK Bodø/Glimt, el NEC Nijmegen es consciente de que sus posibilidades de llegar a la fase de grupos de la Champions League son escasas tras la derrota en casa por 1-3. El ambiente y la experiencia de disputar la fase previa de la Champions League fueron positivos, pero la forma en que el NEC desaprovechó la oportunidad contra el equipo noruego se siente como una gran decepción. Aunque persisten las esperanzas, la probabilidad de escuchar el himno de la Champions League en De Goffert nuevamente en esta edición parece muy baja. La derrota deja un sabor agridulce, mezclando la ilusión con la frustración por no haber aprovechado la ocasión. La actuación del NEC no cumplió con las expectativas en su propio estadio. El club deberá analizar los errores cometidos para mejorar en el futuro. La vuelta en Noruega se presenta como un desafío significativo.