Un altercado entre seguidores de los equipos New York Knicks y San Antonio Spurs empañó la final de la NBA. Los incidentes, de carácter violento, ocurrieron durante el desarrollo del partido decisivo. Las autoridades locales intervinieron para controlar la situación y restablecer el orden entre los aficionados. No se han reportado heridos graves, aunque se realizaron varios arrestos. Las investigaciones están en curso para determinar las causas exactas del enfrentamiento y la identidad de los responsables. La NBA condenó los actos de violencia y anunció medidas para prevenir futuros incidentes. El partido continuó tras una breve interrupción, con victoria final de los San Antonio Spurs.