Las autoridades en San Antonio y Nueva York han reforzado la seguridad ante el quinto partido de las finales de la NBA entre los San Antonio Spurs y los New York Knicks. Esta medida se toma tras incidentes de violencia protagonizados por aficionados a principios de semana cerca del Madison Square Garden en Nueva York. Las fuerzas del orden están en estado de alerta para prevenir nuevos altercados y garantizar la seguridad de los asistentes y del público en general. Se han implementado planes especiales de vigilancia y control en las inmediaciones de los estadios y zonas aledañas. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre las medidas de seguridad implementadas, pero aseguran estar preparadas para responder a cualquier eventualidad. Se espera una gran afluencia de público y un ambiente de alta tensión durante el encuentro. NBC News reporta sobre la situación.
