La OTAN planea una reducción gradual de su misión de mantenimiento de la paz en Kosovo, desplegada desde 1999, a lo largo del próximo año. Esta decisión se basa en la evaluación de una mejora sostenida en la seguridad en la región. El ajuste en la fuerza de la misión se realizará de manera paulatina, respondiendo a las condiciones sobre el terreno. Grynkewich, un representante de la OTAN, confirmó que la reducción no implicará una retirada completa, sino un reajuste de la presencia militar. La OTAN continuará monitoreando la situación y adaptando su despliegue según sea necesario para mantener la estabilidad. El proceso de reducción se llevará a cabo en coordinación con las autoridades locales e internacionales. La misión actual se mantiene como un factor clave para la prevención de conflictos en la región.