Decenas de periodistas turcos han sido excluidos de la acreditación para cubrir la cumbre de la OTAN que se celebra en Ankara, generando fuertes críticas por parte de organizaciones de defensa de la libertad de prensa. La decisión, carente de justificación oficial, ha sido calificada como una restricción a la libertad de medios y al derecho de la ciudadanía a la información. Organizaciones internacionales denuncian que esta medida limita la capacidad de la prensa para informar sobre un evento de importancia global. La falta de transparencia en el proceso de acreditación ha suscitado preocupaciones sobre posibles intentos de controlar la cobertura mediática de la cumbre. Los periodistas afectados han manifestado su rechazo a esta exclusión, considerándola una vulneración de sus derechos profesionales. Se teme que esta situación pueda sentar un precedente negativo para el futuro del periodismo en Turquía. La OTAN aún no ha emitido una declaración oficial al respecto.