El Comandante de las tropas de la OTAN en Europa, Alexus Grynkewich, afirma que las capacidades militares de la alianza superan con creces a las de Moscú. Según Grynkewich, Rusia carece de aviones de combate F-35 modernos, así como de una cantidad comparable de destructores y submarinos avanzados. Esta declaración resalta una disparidad significativa en el armamento entre la OTAN y Moscú. El comandante enfatizó las ventajas tecnológicas y cuantitativas que posee la OTAN en comparación con las fuerzas armadas rusas. Esta evaluación sugiere una clara asimetría en el poder militar en la región. La declaración podría interpretarse como un mensaje de disuasión dirigido a Moscú, señalando la fortaleza militar de la OTAN. La superioridad en activos militares podría influir en la dinámica de seguridad en Europa del Este.