El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, declaró que la adquisición de armas nucleares por parte de Irán representaría una amenaza global. Rutte enfatizó que Irán no debe, bajo ninguna circunstancia, poseer capacidad nuclear armamentística. Esta advertencia subraya la preocupación de la OTAN por la posible proliferación nuclear en la región. La postura de la OTAN se alinea con los esfuerzos internacionales para prevenir que Irán desarrolle un arsenal nuclear. Rutte no especificó qué medidas tomaría la OTAN en caso de que Irán ignore estas advertencias, pero reiteró la importancia de la estabilidad regional. La declaración se produce en un contexto de tensiones persistentes en torno al programa nuclear iraní. La OTAN busca una solución diplomática a esta situación.
