El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, declaró tras reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump que Estados Unidos defenderá a Europa en caso de ataque. Rutte enfatizó el compromiso de Washington con la seguridad europea, disipando posibles dudas al respecto. Sin embargo, también instó a los países europeos a asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa convencional dentro de la OTAN. Esta declaración se produce en un contexto de debate sobre la contribución de los aliados europeos a la seguridad colectiva. Rutte subrayó la importancia de una distribución más equitativa de la carga en materia de defensa. La reunión entre Rutte y Trump se centró en fortalecer la alianza transatlántica y abordar los desafíos de seguridad actuales. El líder de la OTAN busca un equilibrio entre el apoyo estadounidense y la autonomía europea en defensa.
