El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, se reunió con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca para intentar reducir las tensiones en torno a Irán. Rutte empleó una estrategia que combinó halagos con una defensa sutil de la postura de los aliados. El objetivo principal de la visita es mitigar las preocupaciones de Trump sobre la falta de apoyo de algunos miembros de la OTAN en caso de un conflicto con Irán, calificando estas reticencias como “casos aislados”. La reunión se produce en un momento de incertidumbre, con amenazas de Trump de reducir la presencia militar estadounidense en Europa. Rutte busca fortalecer la unidad de la OTAN antes de la cumbre de julio en Ankara. La visita se centra en asegurar el compromiso de los aliados y evitar una escalada de tensiones con Irán. Se espera que la cumbre en Ankara sea crucial para abordar estas divisiones internas.
