Los miembros del partido Nacional muestran cautela ante la campaña electoral, aunque mantienen un optimismo moderado. Según su encuestador, obtener un 35% de los votos en las elecciones se consideraría un resultado favorable. Existe preocupación interna sobre la percepción pública de los logros del partido, sugiriendo una posible desconexión entre la gestión y el mensaje recibido por los votantes. La campaña se presenta como un desafío para comunicar eficazmente los avances realizados. La evaluación interna reconoce la necesidad de mejorar la conexión con el electorado. El partido se prepara para una contienda electoral donde cada voto será crucial. La estrategia se centrará en destacar los resultados positivos obtenidos durante su gestión.