El líder del Partido Nacional ha emitido una advertencia pública respecto a las preferencias electorales de los ciudadanos. Ha solicitado explícitamente que no se vote por los partidos NZ First ni Act, quienes actúan como sus socios de coalición. Según el dirigente, apoyar a estos partidos gubernamentales podría comprometer la estabilidad del país. El argumento central es que tales decisiones pondrían en riesgo el proceso de recuperación nacional. Esta postura revela tensiones internas dentro de la alianza de gobierno actual. El mensaje busca priorizar la estrategia de recuperación económica y social sobre los intereses de los socios. De este modo, se enfatiza la fragilidad de una coalición dividida frente a los retos del Estado.