El jurado nacional de exámenes ha admitido que el número inusualmente alto de solicitudes de reconsideración – superando las 21.000 – ha generado presión en el proceso de calificación. Más de 200 resultados aún están pendientes de ser reenviados a las escuelas. Las autoridades reconocen que la cantidad de apelaciones fue "excepcionalmente elevada”, lo que afectó temporalmente la eficiencia del sistema. Este retraso preocupa tanto a estudiantes como a instituciones educativas, quienes aguardan la confirmación final de las calificaciones para avanzar en los procesos de admisión universitaria. Se están tomando medidas para agilizar la revisión y el envío de los resultados restantes. Las autoridades enfatizan su compromiso con la transparencia y la precisión en la evaluación de los exámenes. La situación subraya la importancia de optimizar el sistema de apelaciones para futuros procesos.