El avión supersónico X-59 de la NASA ha completado con éxito veinticinco vuelos de prueba. Durante estas pruebas, la aeronave alcanzó una velocidad máxima de 1.482 kilómetros por hora. Este logro marca un hito importante en el desarrollo de la tecnología de vuelo supersónico más silencioso. La NASA se prepara ahora para iniciar la fase de pruebas de reducción de ruido, crucial para el futuro de los viajes aéreos supersónicos comerciales. El objetivo principal es demostrar que se puede volar a velocidades supersónicas sobre tierra sin generar las fuertes explosiones sónicas que tradicionalmente han limitado estas operaciones. Se espera que los resultados de estas pruebas influyan en las regulaciones futuras sobre vuelos supersónicos en Estados Unidos y a nivel internacional.