La selección de una tripulación exclusivamente masculina para la misión Artemis III de la NASA ha generado fuertes críticas en redes sociales y entre la comunidad científica. Esta misión es crucial como preparación para el primer alunizaje estadounidense desde 1972. La controversia surge tras una misión anterior, Artemis II, con solo una astronauta femenina entre cuatro tripulantes, y ahora, la ausencia total de mujeres en Artemis III, incluyendo la selección de respaldo. Astronautas y científicas como Emily Calandrelli y Camille Bergin han expresado su decepción, calificando la decisión como un retroceso en la inclusión. A pesar de que el 40% de los astronautas activos de la NASA son mujeres, y la baja frecuencia de misiones sin representación femenina desde 2021, el jefe de la NASA, Jared Isaacman, defiende la selección basándose en las habilidades y experiencia específicas requeridas para esta misión. Isaacman asegura que no hay motivos ocultos y destaca la alta proporción de mujeres en la última clase de astronautas. No obstante, figuras como Sian Proctor esperan una mayor diversidad en la tripulación de Artemis IV, la misión que realizará el primer alunizaje en más de 50 años.