El partido Te Pāti Māori en Nueva Zelanda está considerando una estrategia electoral inusual: aceptar una representación parlamentaria ligeramente reducida para facilitar la formación de un gobierno de izquierda. Esta táctica implicaría permitir una mayoría parlamentaria para los partidos de izquierda, incluso si significa disminuir su propia influencia directa. La decisión se basa en el temor de que una victoria del partido de derecha conduzca a políticas perjudiciales para las comunidades maoríes y otros grupos minoritarios. Analistas sugieren que esta estrategia, aunque implica un sacrificio a corto plazo, podría ser crucial para evitar un gobierno conservador. La posibilidad de crear un "excedente" deliberado en el Parlamento es la clave de esta maniobra táctica. La formación de un gobierno dependerá de las negociaciones post-electorales y la disposición de otros partidos a colaborar. Te Pāti Māori sopesa si el beneficio de un gobierno progresista justifica la reducción de su propia representación.
