El comentarista deportivo alemán Thomas Müller demostró un gesto de deportividad antes del partido de la Copa Mundial Femenina entre Alemania y Canadá en Vancouver. Müller visitó personalmente a Ismael Koné, futbolista canadiense gravemente lesionado, quien se encontraba en silla de ruedas. El encuentro tuvo lugar previo al inicio del encuentro deportivo. Koné sufrió una lesión que lo ha mantenido alejado de la competencia. La visita de Müller fue un acto de apoyo y buenos deseos hacia el jugador canadiense en su proceso de recuperación. El gesto ha sido ampliamente reconocido como un ejemplo de fair play y humanidad en el ámbito deportivo.
