La aparición de seis grandes esferas metálicas en la playa Forrest Beach, en Queensland, Australia, movilizó a las autoridades a principios de julio. Las esferas, arrastradas por el mar, generaron incertidumbre sobre su origen y propósito. La Agencia Espacial Australiana ha realizado investigaciones preliminares, sugiriendo que los objetos podrían ser fragmentos de un cohete que reingresó a la atmósfera terrestre. Se ha iniciado una operación para asegurar y analizar las esferas, con el objetivo de determinar su procedencia exacta y descartar cualquier riesgo. Las autoridades continúan investigando para obtener más claridad sobre este inusual incidente. No se descarta que formen parte de una misión espacial en desintegración.