Un barco de pasajeros naufragó en el estado de Rakhine, Myanmar, causando la muerte de al menos 11 personas. El incidente ocurrió en una zona bajo control del Ejército Arakan (AA). Equipos de rescate están trabajando en la búsqueda de posibles supervivientes y en la recuperación de los cuerpos. Las autoridades y los equipos de rescate han instado al Ejército Arakan a reforzar las regulaciones de seguridad en el transporte fluvial dentro de las áreas que controla. Se desconoce el número exacto de pasajeros a bordo en el momento del naufragio, lo que dificulta las operaciones de rescate. Este suceso pone de manifiesto la precaria situación de la seguridad en las vías fluviales de la región. La falta de cumplimiento de las normas de seguridad se considera un factor clave en la tragedia.