Se teme que más de 500 personas hayan fallecido tras el naufragio de dos embarcaciones frente a las costas de Myanmar. Según un comunicado conjunto de dos organizaciones, los incidentes habrían ocurrido en las últimas semanas. Las víctimas eran refugiados que intentaban desplazarse en condiciones precarias. El desastre subraya la extrema vulnerabilidad de quienes huyen de conflictos en la región. Actualmente, se desconoce el número exacto de supervivientes debido a la magnitud de la tragedia. Las autoridades y organismos internacionales alertan sobre la peligrosidad de estas rutas marítimas. Este evento representa una de las crisis humanitarias más graves registradas recientemente en la zona.