Elon Musk, recientemente declarado el primer trillonario del mundo, enfrenta críticas por su posible influencia en los recientes disturbios antiinmigrantes en Belfast. Investigadores han señalado que narrativas violentas amplificadas por Musk en su plataforma X alcanzaron millones de visualizaciones. La controversia se centra en la responsabilidad de la plataforma en la difusión de contenido que pudo haber incitado a la violencia. Se argumenta que la amplificación de estas narrativas contribuyó a un clima de tensión que desembocó en los enfrentamientos. Musk aún no ha respondido directamente a las acusaciones. El debate plantea interrogantes sobre la moderación de contenido y el impacto de las redes sociales en la polarización social y la seguridad pública. Las autoridades están investigando la conexión entre la actividad en X y los disturbios.