Elon Musk se ha convertido en el primer bilionario de la historia tras la salida a bolsa de SpaceX, incrementando aún más su fortuna con la posterior subida de las acciones. A pesar de poseer una riqueza que le permitiría donar 100 dólares a cada persona en el planeta y aún figurar entre los diez más ricos, Musk destina una proporción muy pequeña de su patrimonio a causas benéficas. Mientras que otros multimillonarios estadounidenses como MacKenzie Scott, Warren Buffet y Bill Gates han realizado donaciones significativas o han creado fundaciones, Musk donó menos del 0,1% de su fortuna el año pasado. Aunque firmó la promesa “The Giving Pledge” de donar al menos la mitad de su patrimonio, no existe una obligación legal al respecto. Expertos en filantropía señalan que la implementación de esta promesa por parte de Musk aún está por verse. Su bajo perfil en las listas de donantes estadounidenses resulta llamativo, considerando la fuerte cultura de donación en el país.