La intervención de figuras como Elon Musk y Donald Trump en la administración pública está teniendo consecuencias potencialmente graves. Se advierte que sus acciones, comparadas con un “cuasi-departamento” ineficiente, podrían estar relacionadas con un aumento de la mortalidad entre los sectores más vulnerables de la población. La situación expone cómo estos individuos capitalizan el poder estatal de manera sin precedentes. La preocupación radica en los efectos nocivos de esta injerencia en los sistemas gubernamentales establecidos. Se sugiere que las políticas y decisiones tomadas bajo esta influencia están teniendo un impacto directo en el bienestar público. La crisis se intensifica mientras ambos continúan beneficiándose de su posición y acceso a recursos estatales. Es crucial analizar las consecuencias a largo plazo de esta situación.