Las autoridades canadienses de protección de datos están investigando a Grok, el modelo de inteligencia artificial de xAI, propiedad de Elon Musk. La investigación se centra en la falta de medidas de seguridad para prevenir la difusión de imágenes deepfake de contenido sexualizado. El organismo regulador encontró que Grok no cuenta con suficientes salvaguardias para proteger la privacidad de los individuos frente a la creación y el intercambio de estas imágenes. Esta situación se produce en un contexto de creciente preocupación global sobre el uso indebido de la inteligencia artificial y la proliferación de deepfakes. La investigación busca determinar si Grok cumple con las leyes de privacidad canadienses. El caso subraya la necesidad de una regulación más estricta en torno a la tecnología deepfake y sus implicaciones éticas y legales. Se espera que los resultados de la investigación tengan un impacto en el desarrollo y la implementación de la IA en otros países.