Un documento legal del Departamento de Justicia de EE.UU. reveló que la herramienta de inteligencia artificial Grok, propiedad de Elon Musk, fue utilizada para asistir en ataques militares contra objetivos en Irán. La información surgió en el contexto de la defensa del departamento contra acusaciones de contaminación generada por un centro de datos. Según el documento, Grok facilitó la identificación y selección de aproximadamente 2,000 objetivos durante un período de cuatro días, en medio de operaciones bélicas recientes. La revelación plantea interrogantes sobre el papel de la inteligencia artificial en la toma de decisiones militares y la posible responsabilidad de empresas tecnológicas en conflictos armados. El Departamento de Justicia no ha comentado directamente sobre la naturaleza específica de la asistencia proporcionada por Grok. La información fue publicada originalmente por The Times of Israel. Este uso de la IA se produjo en el contexto de las tensiones regionales y las operaciones militares en curso.