Elon Musk afirmó que el gobierno de los Estados Unidos, y no SpaceX, es el responsable de la interrupción del servicio en los sistemas Starlink en Ucrania. Según el empresario, el sistema Starshield, una versión militarizada de Starlink, está diseñado para misiones que requieren mayor velocidad, ya que el Starlink estándar tiene una velocidad máxima de aproximadamente 160 km/h. Esta versión, Starshield, es la que puede ser utilizada para vuelos más rápidos y operaciones militares específicas. Musk enfatizó que el control y la propiedad de estos sistemas recaen directamente en el gobierno de EE.UU. La declaración surge en medio de debates sobre la neutralidad de los servicios de comunicación satelital en zonas de conflicto y el papel de los gobiernos en la regulación de estas tecnologías. Esta situación genera interrogantes sobre la independencia operativa de SpaceX y su capacidad para controlar el uso de sus sistemas en Ucrania.